Column Vase, jarrón de barro rosado - POR ENCARGO

Column Vase, jarrón de barro rosado - POR ENCARGO

Marta Bonilla

€315,00
Precio unitario por

WOAH, MY LOVE, MY DARLING…

Suena Unchained Melody, de los Righteous Brothers. Llueve fuera y el sonido de los truenos quiebran el silencio de la madrugada. Molly no concilia el sueño y está trabajando en penumbra en su taller de alfarería. «¿Qué haces?», pregunta Sam. «No podía dormir», responde ella. Entonces, él se acerca y, juntos, funden sus manos en la arcilla. «Pon las manos aquí bien mojadas y deja que el barro resbale entre tus dedos». El resto, ya es historia del cine.

Aquella romántica (y sexy) escena, en la que Demi Moore y Patrick Swayze hicieron de Ghost la película más taquillera de 1990, la tenemos tan grabada a fuego en nuestra memoria que pensamos que todas las piezas de barro se hacen… con tanto amor. ¡Pues sí! Así al menos se entienden las obras de Marta Bonilla, con el mismo cariño que le puso la Moore. Para muestra, este sencillo y elegante jarrón de barro rosado que es una verdadera obra museística. Y recuerda, la ostentación es enemiga del buen gusto.

MÁS INFO 

  • Jarrón de alta temperatura de barro rosado.
  • No esmaltado.
  • No apto para contener agua.
  • Detalle columna en ambas asas.
  • H 37 cm x W 27 cm. 
  • Pieza por encargo, tiempo de elaboración: 6 semanas.

CONOCE LA MARCA

Compartía su profesión como educadora junto a la de ceramista, cuando dio el verdadero salto. Crear su propio taller en Gracia, Barcelona, trajo la autonomía y la creatividad a una joven Marta Bonilla, quien se había enamorado años antes de la libertad que le permitía diseñar y modelar en barro y arcilla. En julio de 2017 lanzó su firma homónima bajo un portfolio de bellas piezas artesanales, obras clásicas y funcionales con un diseño sobrio, atemporal y que reivindican la belleza de lo imperfecto.

Inspirada por el trabajo de Valentine Schelegel o Salvatore Glume, en su obra reconocemos la influencia de los ceramistas de los años 40. Una oda a la sencillez y a la imperfección cuya motivación a la hora de trabajar es que el objeto no pierda su naturalidad y veamos las huellas del proceso de creación. Que el objeto sea bello en sí mismo es otro de sus objetivos y, mientras cumple su función principal, este se convierte en toda una pieza de decoración. Un lema le inunda: «reconectar con nosotros mismos y volver la mirada a lo realmente esencial».