¿Por qué comprar productos de proximidad?

¿Por qué comprar productos de proximidad?

¿Por qué comprar productos de proximidad?

Ahora, más que nunca, resulta indispensable apoyar el consumo nacional. Como consumidores, tenemos mucho más poder del que creemos y, con nuestro consumo, podemos recompensar modelos de negocio justos y responsables.        

Todo son ventajas cuando nos esforzamos por seguir una política de consumo consciente. Por un lado, apoyamos a la generación de empleo en nuestro propio país; por otro, garantizamos el origen y calidad de los productos y, además, ahorramos combustible, por lo que se contamina menos. Por tanto, como consumidores responsables deberíamos ser conscientes de nuestros hábitos de consumo, demandando productos con un mayor impacto positivo en el medioambiente y en la sociedad.

Si tuviésemos que recomendarte 5 pautas diarias a seguir para convertirte en un consumidor responsable seguramente serían las 5 R de la sostenibilidad (reducir, reparar, reutilizar, recuperar, reciclar) y, a eso, añadiríamos consumir de manera local.

Con frecuencia se repite que el consumo local tiene beneficios ambiéntales, económicos y sociales, pero, ¿cuáles son? Por lo pronto, al comprar a productores cercanos que respetan el medioambiente y unas condiciones laborables justas, estamos apoyando un desarrollo sostenible. Pero, si profundizamos en cada una de estas patas, podríamos decir que el principal beneficio ambiental de este tipo de consumo es el ahorro energético y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, dado que se generan más emisiones cuando el producto proviene de un país extranjero. Además, los embalajes se reducen porque, si el producto tiene menos recorrido en el envío, no se necesita tanta protección.

En cuanto a los beneficios socioeconómicos, podemos afirmar que la trazabilidad de un producto es mucho más sencilla cuando se compran productos de proximidad y, además, ayuda a la economía de la zona, creando hueco para competidores más pequeños, lo que deriva en una mayor oferta y una eventual bajada de precios y mayor accesibilidad para los usuarios y consumidores.

Aunque es cierto que la responsabilidad no recae exclusivamente en el consumidor, sus acciones pueden marcar una gran diferencia para lograr un mundo más sostenible.

Como decimos desde Honèstica: «Compra aquello en lo que crees».