Artesanía, ese nuevo... lujo

Artesanía, ese nuevo... lujo

Artesanía, ese nuevo... lujo

«Ser artesano es dejar

que el alma salga a la luz

transformada en una obra»

Marcelo Sisci

 

La presentación de la artesanía que se recoge en España a mano -un libro imprescindible- puede que quizá sea la más acertada de las últimas décadas. Dice así: «Solo el tiempo nos permite contemplar todos esos detalles que convierten a los objetos inertes en historias con alma. El tiempo hace ver más, tocar más, sentir más. Hace que las manos escuchen, los ojos toquen y los oídos vean más allá. Los curiosos nunca fueron rápidos. Lo esencial se oculta tras la velocidad y solo puede descubrirse sin prisa. El tiempo aporta conocimiento, sabiduría, cariño y dedicación. Los artesanos mantienen vivo el pasado, la tradición, sin dejar de poner la mirada en el horizonte del futuro».

‘Historias con alma’, historias detrás de cada pieza y, sobre todo, detrás de cada hora, de cada segundo… En la época en la que vivimos, en la que todos sentimos la falta de tiempo, todavía hay quienes obran el milagro a base de dedicación, tradición y misterio. Son los custodios de las labores tradicionales, quienes recuperan, mantienen y evolucionan los oficios más antiguos del mundo, los guardianes del saber hacer: los artesanos. Esos que, han decidido «una manera diferente de vivir en nuestro mundo moderno», como mantiene la curadora de artesanía del Smithsonian, Nora Atkinson, en Takumi, una historia de 60.000 horas sobre la supervivencia de la artesanía humana, un documental también casi necesario.

Bien por pasión personal, bien por tradición familiar, este reducido círculo -aunque, afortunadamente, cada vez mayor- ha tejido la historia de España con sus manos.  Alfarería, cestería, vidrio, zapatería, marroquinería… De la cerámica de Sargadelos a la piel de Ubrique; de la alpargatería valenciana a la lana mohair de Ezcaray; del ikat de Pollença al bordado sevillano… Tradición, respeto y conocimiento que han hecho de la artesanía española no solo un nuevo lujo, sino también un oficio necesario que crece en prestigio día a día y que ha sabido cruzar las fronteras. El propio The New York Times destacaba hace poco la importancia de nuestro país a la hora de «encontrar prendas y artículos de calidad de extraordinaria producción local relativamente asequibles». Quizá antes vivíamos de espaldas a esta maravilla, a una artesanía que desde tiempos inmemoriales ha estado a nuestro lado, pero que es hoy, cuando más nos detenemos ante ella… y más la respetamos. 

Son muchos los pequeños productores que desde cada rincón de España luchan por mantener viva la llama de la artesanía y custodiar las tradiciones generación tras generación. Y muchos de ellos forman parte de Honèstica. Esta es solo una pequeña lista… 

  • Silkknot – Un proyecto fundado en 2016 en Las Palmas de Gran Canaria donde encontrar piezas de cerámica inspiradas en la naturaleza, sencillas y sin artificios.
  • Julieta Álvarez – Objetos que buscan la imperfección y la irregularidad buscando simplificar, eliminando lo que sobra. Así es la firma artesana que expone en el Pompidou y en el Reina Sofía.
  • Javier Sánchez Medina – El artista del ‘trofeo ecológico’ que trenza desde el madrileño barrio de Malasaña.
  • Eleven People – Los artesanos afincados en Asturias que creen en la vuelta al origen y en la belleza de lo imperfecto.
  • Marta Bonilla - La firma con un solo lema: «Reconectar con nostros mismos y volver la mirada a lo realmente esencial».